Parto o cesarea

Parto o cesarea


La cesárea apareció como una herramienta más ante la eventual complicación del parto natural. Desde sus inicios a la fecha se ha dado un incremento escalofriante de la misma que no hace más que preocuparnos sobremanera. Se concibe, de forma errónea, a la cesárea como un escape de la labor de parto, una falsa percepción de evitar el dolor y que es más saludable para mi bebé llegar al mundo que venir por la vía vaginal. La aparición de la analgesia de parto ayudó mucho en la consecución de nuestro objetivo, dado que uno de los mayores miedos de las pacientes es el miedo al dolor. El dolor es el problema médico más común y afecta negativamente la habilidad de la paciente para decidir, dejándola entre el miedo y la ansiedad. No obstante, si durante el control prenatal nos encargamos de educar y reforzar las ideas respecto al parto vaginal, tendremos un impacto significativo a pesar de las barreras culturales con las que tengamos que lidiar.

Hace 30 años la tasa de cesáreas bordeaba el 15%, actualmente en Latinoamérica manejamos las tasas más altas, llegando hasta 40% en algunos países, Perú llega hasta 80 – 90% en algunas clínicas. La indicación de cesárea se recomienda sólo cuando la vida de la madre o el feto está en riesgo.

La cesárea incrementa la morbimortalidad materna 5 veces más de lo que pasaría si tengo un parto vaginal, las principales complicaciones inmediatas: hemorragia, sepsis, tromboembolismo y embolia de líquido amniótico, por otro lado, riesgo de infección de sitio operatorio, endometritis puerperal, dolor post quirúrgico que puede prolongar el periodo de recuperación hasta 1 o 2 meses. A largo plazo, viene lo más temido: placenta previa, espectro de placenta acreta, rotura uterina, síndrome adherencial, dolor pélvico crónico, etc y estas condiciones descritas a corto y largo plazo van aumentando el riesgo acumulado con cada cesárea que se realicen. El miedo a la distopia genital que tanto se pensaba era producido por el parto vaginal, fue descartado con varios estudios posteriores que evalúan la incidencia de distopia genital en madres post parto vaginal y post parto por cesárea a los 5 años, no hay diferencia significativa respecto a la vía del parto, muy probablemente se deba a la presión intraabdominal ejercida durante todas las semanas que llevamos el embarazo, más que sólo el día del parto. Respecto al feto, su paso por el canal vaginal lo expone a microorganismos que forman parte de la flora microbiana materna, eso significa que le otorga protección al adoptar el microbioma materno. Además de ello, la exposición microbiana y el estrés suscitado por el trabajo de parto despierta el sistema inmunológico fetal, marcadores que se han encontrado en la sangre del cordón umbilical del recién nacido y que están ausentes en los bebés nacidos por parto por cesárea sin trabajo de parto previo. Las enfermedades inmunológicas como el asma, dermatitis atópica y enfermedad celíaca son más frecuentes en niños nacidos de cesáreas programadas en comparación con los nacidos de labor de parto.

Luego del parto vaginal, puede haber dolor perineal, haya o no tenido una episiotomía o desgarro vaginal, fácilmente controlable con analgésicos orales. Tanto la episiotomía o desgarro vaginal suelen ser lesiones que se recuperan rápidamente sin dejar secuelas en la gran mayoría de casos, a los minutos la paciente está con su bebé al lado, dándole de lactar, conversando, comiendo, un baño y a casa al día siguiente.

La meta del equipo de salud debe ser dar la confianza suficiente a la paciente para que entienda que siempre buscamos un parto seguro, las complicaciones descritas no son ajenas al parto vaginal, debe entenderse que todo procedimiento médico conlleva algún tipo de riesgo, como siempre les menciono a mis pacientes “cualquier cosa puede pasar” pero, lo que procuramos siempre, es optar por los procedimientos o tomar conductas que tengan mucho menos riesgo. El beneficio del parto vaginal respecto a la cesárea es abismal, ustedes no ven esas complicaciones porque sólo tuvieron sus cesáreas y les fue bien o tuvieron un parto vaginal y no les gustó, pero cuando vemos 10 o 20 nacimientos por día y ambas vías del parto, nos tropezamos con cirugías complejas, abordajes de riesgo, compromiso intestinal y hasta muerte materna.

Romper la integridad, la barrera natural creada por el cuerpo hecha por piel, grasa, músculos, cavidad abdominal, útero e ingresar con un bisturí para sacar a una bebé… algún costo debe tener…

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